Pamela es una estudiante de quinto semestre, tiene una vida normal, es callada, de pocos amigos. Vive con su madre en un vecindario de estrato alto. Todos los días al salir hacia la universidad, veía con un señor alto, barbado, con una mirada profunda. Dicho señor de descendencia misteriosa, la saludaba dentro de una mansión muy lujosa, pero de aspecto aterrador. Pamela, sin conocerlo pero por educación respondía el saludo de una manera gentil pero desconfiada. La mansión quedaba a tres cuadras de el vecindario donde Pamela residía. Sin pensar en aquel señor, transcurría su vida normalmente. Pero un día paso algo muy interesante, de camino a casa se dio cuenta que la mansión desapareció y sólo se veía un cartel que decía "En venta". Era imposible, ¿Cómo carajos desapareció? -Se preguntaba ella. Decidió callar y quedar con la duda. Pasaron los días, meses, años y solo veía ese cartel diariamente. Asombrada e inquietante decidió averiguar sobre ésta mansión. En internet descubrió que esta mansión había pertenecido a una familia rica más conocida como "Los Windsord's", descubrió también que la mansión fue incendiada sin razón aparente, matando así a todos los que habían allí dentro. Todo esto, ocurrido hace 4 décadas. Él misterioso señor que ella saludaba era Hillary Windsord, el dueño de la inerte mansión. Asustada, Pamela cerró su búsqueda y decidió no pensar más en el tema. Pasó el tiempo y daba el tema por extinto. Hasta que, un día, de la nada, llegando de la universidad, observó al mismo señor, esta vez vestido de rojo y con un ramo de flores en la mano, una sonrisa mórbida y una mirada penetrante. Ella, quedo atónita, no sabía lo que pasaba ese instante, era increíble pero a la vez le daba miedo. Éste se acerco y el ambiente se torno más pesado, y estirando su mano dijo: "¿Quieres venir conmigo? Tienes dos oportunidades, morir o morir". Ella por temor a morir o a que pasará algo, aceptó. Todo se apagó, y Pamela sin saber donde estaba, siente algo entre en medio de sus piernas, no se podía mover y tenía los ojos vendados, "¡¿Dónde estoy?!"- Gritó Pamela con un susto tremendo, a loque una voz tenebrosa muy a lo lejos respondió: "Estas en el paraíso". Pamela no sabía qué estaba pasando, no sabía qué sería de ella, qué le haría esta entidad. Pamela luchó con todas sus fuerzas para liberarse y gritó hasta que sus cuerdas vocales no dieron para más, se durmió. Una tierna música clásica de piano la despertó, esta vez estaba desnuda, pero libre, sin vendajes y con movilidad. Era un cuarto color fucsia intenso, tenía hambre y estaba desesperada. No hallo nada de comer, su única posibilidad de alimentarse, era comerse a sí misma. Con sus dientes, arrancó la piel de sus brazos y la ingirió, para después lamber su sangre como bebida. Calmo su hambre por un día, al otro día comenzó su estomago a palpitar, rugiendo de una forma bestial, lo que había que hacer era seguirse comiendo, no podía hacer nada más. En sus brazos despedazados habían salido gusanos, resultado de la infección. Accedió a comerlos, vomitando por su sabor, obligada por su necesidad de tomar algo líquido, se tomó de nuevo el vómito, asqueroso pero necesario. La música se detuvo, pero al rato comenzaban a sonar famosas canciones de Mozart, enloqueciendo y sin saber qué hacer, Pamela casi muerta por sus heridas e infecciones, decide quitarse la vida desnucándose. Así murió Pamela, sin saber quién era el señor aparentemente causante de su muerte, murió sin saber donde estaba, murió sin saber de su mamá, murió rodeada de incógnitas.
*LAMENTOS Y GRITOS DE FELICIDAD* "Pamela regresa" "Pamela vuelve" "No puedes seguir así Pamela" Pamela despierta, en una camilla del hospital, al despertar vio a su mamá más vieja y dos personas adultas. Estuvo en coma por 21 años a causa de un golpe producido cuando iba para su universidad por ende todo lo que pasó en realidad nunca pasó, solo fue un sueño aterrador. Por cierto, las otras dos personas que estaban con su mamá cuando despertó eran, el señor del sueño vestido de rojo y un amigo de Pamela. Nunca se supo quien era tal señor ni por qué estaba allí.
Luminous, the king of my era.
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