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jueves, 15 de marzo de 2018

Sweet revenge:

Yo fui un chico buena onda, a aquel el cual le podías hablar sobre lo que quisieras sin que él te juzgara o se aburriese, el cual podías estar con él de cualquier forma y éste no te miraría como menos. Alguien humilde, sencillo, de gran corazón. En el colegio siempre tuve problemas de comportamiento, ¿Por qué? Siempre era el hazme reír, siempre molestaba a quien fuera, no me importaba nada ni nadie, pero algo sí tenía claro, me hacia feliz ver a los demás felices.
Un daño consciente ¿Sabes? Siempre que me enamoraba y salía lastimado, nunca conseguí un amor estable, a pesar de que trate muchas cosas por hacer realidad mi sueño, ser feliz, nunca pude, es duro saber que lo que se quiere no se puede cuando uno esta dispuesto a obtenerlo. Recuerdo a una en especial, en noveno grado, una chica maravillosa, de pocas palabras, de grandes cachetes y una sonrisa que de mi memoria nunca se va a ir. Esta bien, esto comenzó con intriga, algo de dudas, no sabría si iba a ser algo serio. Me gustaba mucho, lo admito, a los pocos días le admití mi amor hacia ella, ella accedió y nos permitimos 5 meses de estar, pero pues, algo pasó. Empezamos a pelear muy seguido, nos dejábamos de hablar por días enteros, volvíamos y terminábamos a cada rato, esta era la rutina siempre. Yo la amaba con toda alma, esa niña era mi todo no te niego, nunca le dí motivos para pelear, siempre hice lo mejor que pude, pero nunca pudimos hacer las cosas bien, siempre me ocultaba algo y ese era usualmente el motivo de peleas, algo mal en una relación ya que cuando se hay amor no se hay desconfianza. Defraudado y ya casi cansado de eso, dar y no recibir, obstinado de todo, me llegó la peor noticia. La niña se aburrió de mí, algo muy frecuente. Pensé que esto sería de por vida. Me sentí lo peor del mundo, una vez más circundaba por mi mente éste maldito dolor, dolor causado por el cese de la relación. Para completar, siempre me mintió, lo peor de todo, las hacia en mi propia cara, ¿Qué clase de persona te dice que te ama mientras las hace riendo en tu cara? Sólo una persona sin sentimientos, una persona que no sabe lo que quiere, una persona abstracta. Me dolió eso, en serio que me dolió. Me afecto mucho en mi vida, deje de ser el mismo, menos sonriente, menos palabras, esta prueba me resto muchas cosas, pero me sumo experiencia, pero, ¿De qué vale? De nada ser el más inteligente pero ser perezoso, una analogía simple pero precisa. Nunca pude superar esta prueba. Tantas decepciones en mi vida, no sé que pensar, siento que la vida me juega una mala pasada por mi llegada al mundo. Gente cínica por doquier, algo insólito e inmoral, de tanta rabia, dolor, llanto acumulado, tengo un gusto algo bizarro. Ahora ya, un poco mayor, tengo un gusto por matar mujeres de cualquier edad, raro no sería hacerle cosas antes, ¿Es normal todo esto que me pasa? ¿Estoy mal de la cabeza? ¿Es normal pensar en matar sin césar? No lo sé. Estoy un poco marchito, sin amor, sin algo digno de que atenerse, me siento solo. ¿Mi alivio? Matar. Mi obsesión con las mujeres me llevo al punto de la locura. Tengo un excelente sentido del humor y excelente grado para manipular, puedo obtener lo que quiera, cuando quiera, donde quiera, me gusta todo lo arriesgado, pero lo peor de todo es que, he cometido cientos de asesinatos en mi barrio, he desaparecido mujeres en un abrir y cerrar de ojos, ¿Y los cuerpos? Ni yo sé donde estarán. Me deleito al abrir sus cráneos, observar lo que ocultan allí dentro, es satisfactorio ver las mentiras y los misterios que esconden, tanta mierda en un solo órgano, tanta mierda en el mundo viva,pero, ¿Sabes qué es lo peor de todo? Puedo ser tu propio vecino, tu amigo, alguien del trabajo, alguien que te distingue o conoce, alguien muy cercano a ti, e incluso hasta tu propia familia seré. Te atormentare hasta el cese de tu existencia, te diría que estoy atrás tuyo, pero mentiras serían, algo que si estoy seguro, es que te estoy observando en este instante, cuídate, te advierto, cuídate a ti tanto como a las que amas. No tengo nada en contra tuyo, no, para nada, tengo odio comprimida a causa de las mujeres que han pasado por mi vida, y mírame, aquí estoy, sentenciado a cadena perpetua por feminicidio, pero algún día saldré y seguiré con mi venganza, mi dulce venga. Cuídense.

2 comentarios:

  1. me gustamucho la forma en que se ha relatado todo deja y causa muchas sensaciones interesantes
    congratulations

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  2. el escritor tiene mucho sentido del humor y es muy imaginativo.

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